Sean prosperados los que te aman...
Esta es Yerushalayim; la puse en medio de las naciones y de las tierras alrededor de ella...
El Eterno edifica a Yerushalayim y a los desterrados de Israel recogerá...
Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa del Eterno como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte del Eterno, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sión (Yerushalayim) saldrá La Torá (la Ley), y de Yerushalayim la Palabra del Eterno. Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra...
Te levantarás y tendrás misericordia de Sion porque es tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo ha llegado. Porque tus siervos aman sus piedras y del polvo de ella tienen compasión. Entonces las naciones temerán el Nombre del Eterno y todos los reyes de la tierra Tu gloria. Por cuanto el Eterno habrá edificado a Sión y en Su gloria será visto...
Venid, y edifiquemos el muro de Yerushalayim, y no estemos más en oprobio."
(Salmo 122:6; Ezequiel 5:5; 147:2; Isaías 2:2-4; Salmo 102:13-16; Nehemías 2:17).
Querido/a amigo/a,
El Salmo 102 es profético y el versículo 18 dice en hebreo: "Se escribirá esto para la última generación."
Me pregunto: ¿Será la nuestra? ¿Se aplican en ti las palabras que Mardoqueo le dijo a Esther: "quien sabe si para esta hora has llegado al reino?" (Esther 4:14)
Si es así, ya sabes...: ¡ORA ET LABORA!